Placas Base Intel Micro ATX
Un setup más compacto no significa recortar en potencia. Comprar una placa base Intel Micro ATX te da el equilibrio perfecto entre tamaño y puertos de expansión. Son el formato rey para montajes versátiles con chipsets como el B760 o H610. Tendrás hueco para la gráfica, ranuras M.2 para tus SSD NVMe y la robustez necesaria sin ocupar media mesa.